Mear Sangre Dum Dum Pacheco

Entrevista a ATA sobre Mear Sangre

Mear Sangre de Dum Dum Pacheco

Mear Sangre no es un cómic, pero nos ha encantado y, además, está publicado por Autsaider Cómics, lo que nos sirve como excusa para publicar hoy esta entrevista exclusiva con Ata, su editor. en esta nos contará algunos detalles secretos sobre el proceso de edición, la gestión de derechos o como fue conocer al mismísimo Dum Dum Pacheco en persona.

¿Cómo conociste «Mear sangre»?
Fue a través de un extenso artículo de Grace Morales en Mondo Brutto, creo que en 2005. Ese número de la revista se titulaba «Especial Macarras». A Mondo Brutto se le debe mucho, eran pioneros y buscadores de oro, si te lo lees ahora, ves que de ahí han salido muchísimas de las ideas y contenidos de la mitad de las editoriales alternativas. Bueno, pues en ese artículo de Mondo Brutto se reproducían numerosos fragmentos y te hacías una perfecta idea de cómo era el libro. Con el clásico sarcasmo que era marca de la casa se cachondeaban un poco de todo, de los escasos recursos literarios del autor, de su espontaneidad brutal o su falta de pudor, cosa que para un relato de la intensidad que se intuía me parecía un aporte de autenticidad importante.

¿Cómo surgió la idea de publicarlo?
El cóctel de realidad a lo bestia, delincuencia, cárcel, boxeo y el modo tan directo de contarlo, son para maravillar a cualquier lector que frecuente estos temas. Aparentemente no hay un filtro ni una preocupación por quedar bien… hay auténticas barbaridades contadas como si nada. Es un libro que se te queda una temporada en la cabeza. Total, ya sabes que  Autsaider publica cómics principalmente, pues cuando hace unos años, hablando con Edu Bravo y con Molina, los otros dos compinches en esta cosa, nos planteamos que había muchos libros que cumplían las premisas de nuestros cómics,  pues ahí entraba Mear Sangre.

¿Y cuáles son esas premisas si se puede saber?
Pues que nadie quiera publicarlos, que sean excepcionales en algún sentido y que haya en ellos una manera de pensar diferente… además de que se produzca una conexión especial con esa obra que nos haga creer que es necesario darla a conocer, porque las tres primeras premisas son razonablemente frecuentes.

¿Pudiste leerlo antes de publicarlo? ¿ Conseguiste alguna de las copias a precios desorbitados que había por internet?
Claro que lo había leído, ya me dirás. Y no, no pagué ningún disparate por él. Había hecho un par de trabajos de ilustración para la librería de unos amigos que está especializada en material descatalogado y de coleccionista, Libros Fugitivos. No les quería cobrar y ellos sí querían pagarme, así que llegamos a un lugar aparentemente intermedio, el truque en especias, les pedí si tenían un par de libros: Mear Sangre y Salida de las tinieblas. Dos autobiografías muy particulares que en ese momento estaban descatalogadas. Salida de las tinieblas, la reeditó Comares y es también muy interesante, pasa por ser las primeras memorias de un (ex)drogadicto en España, el tío se pone suave ya en los años 30, es médico, y durante la Guerra Civil, para sobrellevar el drama, la cosa se le va de las manos.

Mear Sangre Doble pagina

Aparece Dum Dum

Sé que el proceso de conseguir los derechos fue difícil, porque recuerdo que lo hablamos en su momento, cuando comenzó a rondarte la idea por la cabeza y nadie sabía quién tenía los derechos. Cuando empezaste a pensar en publicar el libro, ¿sabias que Dum Dum Pacheco estaba vivo o pensab

 

as que estaba muerto?
Sabía que estaba vivo y poco más. Intentamos contactarle varias veces vía federación y alguna otra institución y no obtuvimos ninguna respuesta que nos ayudara. La editorial original había cerrado hacía años y no había rastro legal de ella, con que lo lógico era que los derechos pertenecieran íntegramente al autor. Lo de conseguir los derechos fue muy curioso, pasó de imposible a sencillísimo.

¿Cuéntanos cómo te hiciste con los derechos y cómo llegaste a conocer al mismísimo Dum Dum?
En un hilo semi abandonado en el perfil de facebook de Autsaider, en 2018 o así, comentábamos que Mear Sangre era un libro tremendo que merecía ser republicado. Y nada, ahí había varios mensajes, casi seguro que alguno tuyo, que nos animaban a no cejar en el intento… y al cabo de año y pico de dar por abandonada esa conversación, por estos misterios de los algoritmos, intervino Iñaki Domínguez y nos comentó en el post que le conocía. Total, que le escribimos, hablamos y nos puso en contacto de Dum Dum. En esa primera ocasión fueron Molina y Edu Bravo a visitarle, a comentarle nuestro interés por recuperar su libro y tal. Él encantado, nadie se lo había propuesto en todos estos años. En cuanto pude ir a Madrid me acerqué con Edu y con Molina a conocer a Dum Dum y acabamos de cerrar temas. También le propusimos hacer camisetas y fotos dedicadas para echarle una mano. Le visitamos con cierta frecuencia.

¿Te planteaste no llegar a publicarlo debido a lo políticamente incorrecto que es?
Lo que me parecía imprescindible es que él sí quisiera hacerlo. Le preguntamos si quería matizar o modificar algo de lo que se arrepintiera, a lo que nos respondió que todo era verdad, que se arrepentía del mal que pudiera haber causado en el pasado, pero que en la medida que en ese libro era todo cierto no venía a cuento alterar nada. Hay varios pasajes de violencia que pueden incomodar, reacciones y momentos de difícil digestión.
El otro día, sin referirse a este libro en concreto, Sabina Urraca comentaba en una entrevista algo que creo que viene al caso, decía que hay mucha gente que solo quiere leer libros que corroboren sus ideas y teorías que ya tenían de antes, que les reafirmen en sus planteamientos y que se puedan identificar con los personajes. En este caso puede ser complicado.

El libro está realmente bien escrito para lo que se podría esperar de Pacheco ¿sabes si realmente fue él solo quien lo escribió o tuvo ayuda?
Él afirma que lo escribió solo, que en algún momento le aconsejaban otros presos o el cura de la prisión y resulta bastante verosímil. Pacheco era un tipo locuaz e ingenioso, aún hoy en muchas entrevistas suelta frases estupendas. Es un buen conversador, cuando te cuenta una anécdota te tiene pendiente. Por otro lado en el libro hay detalles que te hacen pensar que sea todo suyo, cierto desorden en los pasajes, idas y venidas, notas a pie de página un tanto absurdas o abruptas introducciones de personajes que aparecen y desaparecen en el mismo párrafo, que cosas que hacen pensar que no hubo un editor tutelando el texto mucho más allá de una supervisión ortotipográfica… o si lo hubo, hizo un gran trabajo. En este tipo de libros se suele notar la mano ajena, por ejemplo en las memorias de Poli Díaz, detectas al escritor/editor en cada renglón.

Decisiones editoriales

A nivel edición sabemos que siempre queréis dar lo mejor, y en esta edición de «Mear sangre» se nota. ¿Qué decisiones a nivel estético tomaste? El tema de la portada debió ser complicado…
Tratamos de contactar con el diseñador de la portada original, un artista, chileno creo recordar, desaparecido. La verdad es que la portada de 1976 tiene una diseño tan sencillo y a la vez tan bestia, que le confieren una eficacia gráfica tremenda, además de reflejar estupendamente el tono del libro. Brutal e inocente al mismo tiempo. Tal vez podríamos haberla usado por el morro sin consecuencias, pero no es nuestro estilo. Así que nos tocaba hacer algo nuevo, pasamos por infinidad de bocetos y teorías, en un principio tipográficas, en rojo y negro, más fieles a la original. El título nos parecía de una fuerza tal, que queríamos que mandara, tenía que ser algo un poco bruto en términos gráficos. A base de jugar e investigar en la iconografía de la cartelería boxística de los 70 nos encontramos con muchos pósters en rojo y azul, algunos impresos con tampografía, el texto con mucha presencia armado con tipos móviles… así que reorientamos los pasos hacia allí.

mear sangre letras

Y lo pedirle prólogo a dos mujeres jóvenes… ¿Para atraer a otro tipo de público? ¿ Es una validación o justificación de cara a las nuevas generaciones?
Es lo que hablábamos de hacer libros que ayuden a pensar diferente y Mery y Jimina iban a contribuir a ello.  Mear Sangre tiene un valor, como libro histórico, y un valor literario como una expresión artística cruda. No es una guía de conducta ni un manual de instrucciones. No es algo que haya sucedido bajo unas circunstancias que mucha gente pueda reconocer, y Mery Cuesta y Jimina Sabadú, cada una desde su trayectoria iban a aportar ese contexto.

La vida de Pacheco después del final de la novela da para otro libro. ¿Le habéis animado a que lo escriba o que os lo cuente para publicarlo?
El libro se cierra con una extensa entrevista sobre qué ha sido de su vida después de lo que podemos leer en Mear Sangre. Su vida da para varios libros, ha vivido muchísimo, muchas experiencias extremas. La cosa es que hay muchos sucedidos que él te cuenta pero no quiere que se hagan públicos, asuntos con famosos, política, juego, broncas,…y por supuesto no vamos a ser nosotros los que traicionen esa confianza. Dice que empezó otros dos libros, pero no sabe qué ha hecho con ellos. En la actualidad sufre pérdidas de memoria.

Dum Dum Pacheco

 

¿Qué le dirías a la gente para animarle a leer «Mear Sangre»?
Que muy posiblemente no se parezca a nada que hayan leído antes. Formalmente, Mery Cuesta lo define como literatura brut, como una expresión artística pura y directa, una necesidad de expresión sin referentes académicos. Es básicamente literatura carcelaria aliñada con boxeo. El contenido es bestial, creo que siempre es interesante leer sobre temas de los que «no se puede hablar» o que por fortuna, no forman parte de tu día.

 

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